Sabiendo que uno es una multiplicidad de yoes, tal como nos dice Gurdjieff, que el trabajo principal e inicial es reconocer la fragmentación interior. Quien no se reconoce a sí mismo fragmentado, se va a sorprender con alguna parte suya que no reconoce como propia. Se va a creer que es un todo, y se desilusionará cuando uno haga algo que a uno mismo le sorprende de sí mismo.
Por ejemplo: una se dice a sí misma "a partir del lunes empiezo la dieta". Eso lo declara un yo que vive en una. Pero resulta que ahí adentro también vive otra, un yo que dice "no, qué dieta. Olvidate. Pasame la torrrrta de chocolate" Ese yo tiene otros gustos, otros anhelos.
Entonces: me imagino mi interior como un conventillo, habitado por multiplicidad de yoes internos. Así que me imagino que voy hasta ese conventillo, hago un viaje interior, me siento muy cómoda con un cafecito en el patio del conventillo, miro alrededor a todas las puertas de las distintas habitaciones, y me llevo conmigo un deseo que sienta que aún no se concretó. Por ejemplo: "Quiero tener una casa de fin de semana. Podrían salir esos yoes que no quieren que tengamos una casa de fin de semana? ".
Así que se escucha la puerta de la pieza 27, y aparece una que me dice "Sabés que pasa? Tenés una casa de fin de semana, y se te aparecen los suegros, los cuñados, se te instalan, ¿quién limpia todo ese lio al final?"
La pregunta más importante para hacerle a ese yo que se presenta, a mi criterio, es ¿"cuándo naciste? ¿Cuándo apareciste en mi vida?". Me parece útil saber que esa en mí que se resiste a lo que quiero lograr, nació cuando yo tenía 24 años y me asusté tanto por eso que pasó y bla bla bla. Conocer las circunstancias en que fue creado ese yo que ahora me pone palos en la rueda, me sirve para entenderlo, y en definitiva, para entenderme y para comprenderme. Cuanto más me conozca y más susceptible y vulnerable me reconozca ante determinadas circunstancias, más podré tener en cuenta a los demás, que también transportan su propio conventillo.
A mí me sirvió saber que no había pasado nunca al frente a dar una lección, porque me sentí mal cuando, a los 8 años, pregunté algo en clase y mi maestra me hizo burla. Y eso lo recordé de grande, lo tenía completamente olvidado. Me sirvió para convencer a mi nena interior de que la maestra me habló así, porque confiaba en mi criterio, y porque soy inteligente; porque no a cualquiera se le hace burla...
Ese mismo criterio es el que me sirvió, para mostrarle a una alumna una nueva forma de ver algo de su pasado. Esta mujer era una señora grande que había sido violada en la adolescencia por un amigo del padre que venía cuando los padres no estaban y la convencía para tener relaciones. No era con golpes, pero medio que se le imponía a esta mujer, cuando ella tenía 12 años. Pude hacérselo ver de otra manera. Yo sabía que esta mujer siempre se había sentido relegada por las hermanas, que se había sentido menos; y cuando pudimos hacerle ver que ese hombre, equivocado, enfermo, a su manera la había amado y la había elegido por sobre sus hermanas, eso hizo que ella pudiera reinterpretar lo que había pasado y que siempre la avergonzó. Se sintió preferida... delante de mi vista, esta mujer que siempre venía encorvada, como escondiéndose, se puso derecha, sonrió, y pudo sentir piedad por ese hombre.
A mí me sirve imaginarme que los que viven en ese conventillo son de distintas nacionalidades, de distintas edades, que cada uno tiene su historia, sus creencias, sus anhelos, sus temores... todos viviendo en mi interior, y compitiendo por tomar el volante de mi vida. Es muy bueno poder abandonar las certezas y permitirse hacer este trabajo, como si fuera cierto.
Por supuesto, sigue dependiendo exclusivamente de mí elegir a quién le doy el volante de mi vida.
Tú decides. ¿Qué decides? dijo Silvia para terminar. Ojalá te sea tan útil como a mi.
Enviado por Victoria Malvar Ferreras
La llave de Luz ESENCIAL ®. Sesiones presenciales y a distancia.
Sanación Reconectiva ® (presenciales y a distancia) y La Reconexión™ (Dr. Eric Pearl)
Info: reconectarte@gmail.com / http://www.reconectarte.es/ / +34609235848
20/08/09
CONVIVIR CON LOS YO INTERIORES. Por: Silvia Freire
27/07/09
13/07/09
LOS CAMBIOS QUE NO DEJAN CAMBIAR LAS COSAS...
La vida real no difiere mucho de esos juegos virtuales de estrategia, donde uno cuenta con una serie de recursos que va distribuyendo para ir creando una comunidad virtual que trabaja, crece, se reproduce, genera sus alimentos, resuelve los conflictos…, etc.
La mayoría de las actividades se van realizando en forma automática, pero tomando en cuenta las decisiones estratégicas que el jugador introduce periódicamente.
Así, el jugador actúa como si fuese un gobernante de esta comunidad virtual, ordenando las políticas, y dejando su ejecución librada al criterio del programa, y de la intervención que otros jugadores realizan indirectamente al ordenarles a sus comunidades parámetros que pueden estar o no en conflicto con los de otros jugadores.
El programa está alojado en un servidor que se accede por Internet desde otras computadoras y provee el juego. Cada uno de los usuarios genera su cuenta e inicia el juego con los mismos recursos que cualquiera. Pero después, las decisiones de cada jugador y del azar irán interviniendo para arrojar resultados diferentes.
Las analogías que resultan de la observación del mundo virtual, no son tan diferentes a las analogías que en tiempo pasado nacían al contemplar la naturaleza del mundo conocido y real. La premisa de que todo tiene que ver con todo y que ese todo está íntimamente relacionado entre sí interactuando permanentemente, cobra cada día más consistencia y fuerza al introducirnos al complejo mundo de las computadoras y de Internet.
Lo curioso y más llamativo de todo esto, es el gran atraso al que nos están empujando.
Maliciosamente y por los mismos intereses mezquinos de antaño, se nos priva de estas reflexiones tan obvias al bombardearnos cotidianamente con mentiras mucho más burdas y a la vez, más sofisticadas.



